El verano pone la fotoprotección en primer plano. Y ahí aparece el verdadero desafío del uso real: que el protector resulte cómodo, se integre a la rutina y acompañe la reaplicación, incluso con calor o maquillaje.
Con ese foco, Dherma Sun, la línea de fotoprotectores faciales de Lidherma, ofrece protección UVA y UVB y amplía el concepto con defensa frente a luz visible, incluida la luz azul de pantallas, además del impacto del entorno urbano.
Verano: el mejor momento para instalar el hábito
En consultorio y en el punto de venta, enero y febrero funcionan como “temporada escuela”: la gente se acuerda, compra y usa.
El dato lo confirma y también marca la oportunidad: durante el verano, 6 de cada 10 argentinos usan protector solar, pero solo 1 de cada 10 lo aplica todos los días.
En otras palabras: en temporada alta hay conversación y disponibilidad; el trabajo profesional puede convertir ese impulso en constancia.








































